Dificultad: 1,  Verduras y hortalizas

Coliflor gratinada con queso parmesano

© El Platillo Comilón

 

INGREDIENTES: (para 4 personas)

  • Una coliflor grande
  • Medio vaso de aceite de oliva
  • Algo menos de medio vaso de mantequilla derretida
  • Una cucharada de pimienta negra de Jamaica
  • Media cucharada de cayena molida
  • Una cucharada de sal de ajo
  • Lascas de queso parmesano
  • 3-4 ramitas de perejil fresco
  • Sal

 

 

ELABORACIÓN:

     La coliflor (Brassica oleracea var. botrytis) es una verdura de la misma familia que el brócoli, el romanesco, el nabo, el berro, la col, la berza o las coles de Bruselas y, como todas ellas, se trata de un alimento muy saludable y con gran cantidad de nutrientes beneficiosos para nuestra salud.

     Su bajo aporte calórico, debido entre otras cosas a su escaso contenido en hidratos de carbono, proteínas y grasas, le hace ser uno de los vegetales “estrella” en dietas hipocalóricas. Sin embargo, se la considera una buena fuente de fibra dietética, vitamina B6, ácido fólico, vitamina B5, así como pequeñas cantidades de otras vitaminas del grupo B, (como la B1, B2 y B3) y minerales, sobre todo potasio y fósforo. Su elevado contenido en agua proporciona al organismo ciertas propiedades diuréticas beneficiosas, entre ellas la eliminación del exceso de líquidos que puedan retenerse.

     Uno de los inconvenientes que provoca su ingesta es la temida flatulencia. Su alto contenido en fibra y, en menor medida, de algunos compuestos de azufre, son los responsables de esta flatulencia y de la dificultad para digerirla. Dentro de la familia de las coles, la coliflor es la que mejor se digiere. Por ello, si en el agua de la cocción añadimos hinojo o comino, será mucho menos pesada e indigesta.

     Es una de las verduras más odiadas, sobre todo por los más pequeños de la casa, por su insípido sabor y su mal olor, pero eso puede cambiar si la preparamos de una manera original y con ingredientes que modifiquen su aspecto, aroma, etc. Existen muchísimas recetas que podemos hacer con ella, como por ejemplo gratinada al horno con otras verduras y especias, a la brasa, cocida con aceite y vinagre, rebozada y frita, en sopa o crema, etc., pero hoy os hemos preparado una muy, pero que muy sencilla a la par que deliciosa y curiosa. ¿Nos acompañas a la cocina?

 

   Antes de cocinar una coliflor debemos saber cómo limpiarla y prepararla para su uso. Para ello, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.

     

     Para la elaboración de esta receta dejaremos la coliflor entera; solo retiraremos las hojas que tenga, y cortaremos el tronco liso para que se pueda sostener de pie, sobre un recipiente apto para hornear, sin que se caiga.

     Antes de todo encendemos el horno a 180°C.

    En un bol ponemos medio vaso de los de agua de aceite de oliva y algo menos de mantequilla derretida (podemos hacerlo en el microondas, ya que con unos segundos es suficiente. Se derrite enseguida. Pero tened cuidado de que no salte). Mezclamos y añadimos una cucharada de pimienta negra de Jamaica molida, media cucharada, o menos, según gustos, de cayena molida, una cucharada de sal de ajo, 3 o 4 ramitas de perejil fresco muy picado y sal.

    En caso de que nos dispongamos de pimienta negra de Jamaica molida, la podremos sustituir por pimienta negra normal.

     Removemos hasta que todos los ingredientes queden bien integrados y, con ayuda de una brocha de cocina, empapamos bien toda la superficie de la coliflor con la mezcla. Cuando decimos “toda la superficie” hacemos referencia tanto a su parte superior como a la inferior. Debemos intentar que la mezcla penetre bien por todos los recovecos que haya entre los ramilletes que la forman.

     La disponemos de pie sobre el tallo en una bandeja apta para hornear y la cubrimos los primeros 20-30 minutos de horneado con papel de aluminio. En la parte superior, para que este no se adhiera a su superficie, podemos poner unos palillos o algo similar para que haga tope.

     Pasado este tiempo, retiramos el papel y la dejamos hornear durante 50 minutos o una hora más. En esta receta la coliflor no queda tan blanda como al hacerla cocida o al vapor. Queda crujiente; al dente, pero deliciosa.

     20 minutos antes de que termine el tiempo total de horneado, cubrimos la parte superior de queso parmesano en lascas. Las podemos desmigar para que se funda más fácilmente y, una vez gratinado y pasado el tiempo de cocinado, lista para comer. Ya veréis como repetís más de una vez. ¡Es todo un descubrimiento!

NOTA:

  • Si durante el cocinado nos quedamos sin la mezcla semilíquida de ingredientes preparados para rociarla, podemos hacer más cantidad.
  • A la hora de servir, cortamos la coliflor por la mitad y después en rebanadas de varios centímetros, como si de pan se tratase.

 

 

 

 

 

 

 

3 Comments

  • Luke

    Recuerda que puedes usar un queso ligero con bajo contenido en grasa, la receta puede ser perfecta para tu dieta. Finalmente servir la coliflor gratinada al horno sin bechamel y disfrutar. Esta receta es ideal para la hora del almuerzo acompañada de un pollo al horno .

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