Menú Cultural

 

El “Menú cultural” podríamos considerarlo como un pequeño museo del saber donde veremos la estrecha vinculación que existe entre la Cocina y la Cultura o el Arte en sí. Cuando cocinamos lo hacemos en base a un conocimiento o educación gastronómica adquirida que nos ha sido transmitida a través de cierta Cultura social o familiar. El proceso que se da entre la obtención de un alimento concreto, su preparación o cocinado y, finalmente, su consumo podríamos considerarlo también como Cultura. Cuando convertimos un alimento, o un conjunto de ellos, en comida, no solo nutricionalmente hablando, sino también desde el punto de vista emocional, podríamos considerarlo como puro arte, magia. Esto no sería posible sin tener presente ese saber, conocimiento o Cultura de la que hablamos.

Por otro lado, y desde el punto de vista del Arte, cuando vemos la representación de los alimentos en determinadas obras, consideremos que no están ahí por casualidad, para cubrir un vacío, o ser parte de la decoración. Diferentes tipos de alimentos a lo largo de la historia del arte han sido parte crucial y más que simbólica dentro de las grandes obras maestras y de otras pinturas que no gozan de ser tan conocidas. Poco a poco las iremos descubriendo y conociendo, con un estudio riguroso pero ameno.

Tampoco debemos olvidar que el mero hecho de comer, convierte a este hábito en una parte importante en las diferentes manifestaciones artísticas, captando y representando determinados momentos históricos, donde la comida en si se hace protagonista a través del arte, como ocurre en otros muchos campos. Podemos estudiar los hábitos alimenticios, las comidas más frecuentes en determinadas épocas o ver qué plato era el favorito de reyes, lo que se comía en otoño o primavera y en cada momento del día…

Es cierto que en muchas obras, encontramos grandes banquetes que celebran bodas de nobles florentinos, otros banquetes que nos muestran bellas escenas bíblicas, tenemos una gran cantidad de exquisitos bodegones de todo tipo, que nos pueden deleitar tanto en composición, en color o perspectiva…pero también es importante dedicar parte a otro tipo de obras donde la comida se hace presente, que quizá por ocupar poco” espacio” no nos damos cuenta que está allí para captar nuestra atención…o solo nos detenemos en otros aspectos históricos o técnicos y pasamos por alto la imagen “culinaria” que nos enseña… ¿Quieres comenzar a degustar visualmente?

Con la colaboración de Márgaret Serrano (Historiadora de Arte).

 

 

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