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Pionono: historia de un pastel con nombre de Papa

Papa Pío IX, Giovanni Maria Mastai Ferretti (1792-1878), elegido en 1846

 

© El Platillo Comilón

 

     Este dulce tan delicioso conocido como Pionono, tal y como lo conocemos hoy día, se debe, en cierta manera, al secreto con el que los habitantes del mismo pueblo de Santa Fe, Granada (España) conservaron la receta como parte de su herencia árabe.

     Con el paso del tiempo, el pionono sufrió ciertos cambios, tanto en su forma física como en la composición de sus ingredientes, adaptándose con el paso de los años y los gustos, pero no fue hasta mediados el siglo XIX cuando, de las manos de tres hermanas viudas de la conocida pastelería «La Blanquita», la receta se rescata del olvido.

    La historia reciente del Pionono comienza en el año 1897, cuando Ceferino Isla González, anteriormente aprendiz interno del obrador de Manuel «el Gallego», se estableció por su cuenta en la calle Real de Santa Fe, Granada, el cual, a día de hoy, sigue abierto.

Antigua Confitería Casa Isla en la Calle Real de Santa Fe

     

     Era descendiente de la familia Isla, oriundos de Rincón de Isla, de la provincia de Cantabria, algunos de cuyos miembros bajaron durante la «Reconquista» para repoblar y liberar Sevilla, estableciéndose allí.

     Ceferino, muy devoto de la Virgen, quería rendir un homenaje al Papa Pío IX (Pío Nono según la pronunciación de su nombre en italiano), que en 1854 había proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción de María. La primera referencia realizada y documentada sobre este dulce aparece el 18 de marzo de 1858 en la prensa madrileña. En sus inicios se nombraba con dos palabras: «pío nono» o «píos nonos».

Reseña de «Píos Nonos» en el Diario Oficial de avisos de Madrid (18 de marzo de 1858)

 

     Fue el escritor Leopoldo Alas Clarín el que lo incluye como una sola palabra, “pionono”, en su novela La Regenta (1884).

Portada de la primera edición de «La Regenta» (1884-1885)

 

Cita literaria de «La Regenta»:

“Delante del escaparate de una confitería nueva, la más lujosa de Vetusta, un grupo de pillos de ocho a doce años discutían la calidad y el nombre de aquellas golosinas que no eran para ellos, y cuyas excelencias sólo podían apreciar por conjeturas.

El más pequeño lamía el cristal con éxtasis delicioso, con los ojos cerrados.

 -Esa se llama pitisa -dijo uno en tono dogmático.

 -¡Ay qué farol!; si eso es un pionono, si sabré yo…

 También aquella escena enterneció a la Regenta. Siempre sentía apretada la garganta y lágrimas en los ojos cuando veía a los niños pobres admirar los dulces o los juguetes de los escaparates. No eran para ellos; esto le parecía la más terrible crueldad de la injusticia. Pero, además, ahora aquellos granujas discutiendo el nombre de lo que no habían de comer, se le antojaban compañeros de desgracia, hermanitos suyos, sin saber por qué. Quiso llegar pronto a casa. Aquel enternecerse por todo la asustaba.”

 

     En este contexto, Ceferino madura su idea de crear un nuevo pastel que no solo lleve el nombre de dicho Papa, sino que además el pastel recordara su figura papal: aspecto cilíndrico y algo rechoncho (bizcocho humedecido enrollado sobre sí mismo), revestido, como el Papa, con un balandrán blanco (canastilla de papel en cuyo interior se deposita el bizcocho humedecido) y coronilla de crema azucarada y tostada sobrepuesta en el bizcocho (queriendo simbolizar el solideo con el que el Papa cubre su coronilla).

 

Retrato del Papa Pío IX

     

     En 1916 el rey don Alfonso XIII, en una de sus visitas a la finca de su amigo el duque de San Pedro de Galatino, que poseía en la localidad granadina de Láchar, fue obsequiado con uno de estos dulces para merendar. El Rey, impresionado por el delicioso sabor de los Piononos, decidió obsequiar a Casa Isla con el título de proveedor oficial de la Real Casa, título que fue renovado hace unos años y que llega hasta nuestros días.

     Cerca de la Puerta de Granada, en Santa Fe, se encuentra una pequeña plaza que lleva el nombre de Ceferino Isla González y donde se erige una escultura suya de 2 metros de alto, elaborada por el artista granadino Miguel Moreno Romera.

Estatua de Ceferino Isla situada en la plaza que lleva su nombre en Santa fe, Granada (Espasña), elaborada por el artista granadino Miguel Moreno Romera

   

    Hoy en día el Pionono es un dulce de sobra conocido en toda la Comunidad de Andalucía, y seguro que en gran parte de España, pero no solo por su sabor, del que no cabe duda que es espectacular, sino también por el significado que acarrea y otorga al mismo pueblo de Santa Fe que lo vio nacer.

     El Sr. Comilón ha recreado este dulce en su cocina. Para ver la receta, pincha AQUÍ o en la imagen.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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