Menú Cultural

Mark Ryden y la carne como icono del Surrealismo Pop o del Lowbrow Art

© El Platillo Comilón

 

     Mi relación y conocimiento sobre este pintor, Mark Ryden (Oregón – EE.UU., 1963), es muy reciente; y he de decir que también fue fruto de la casualidad. Gracias a una tarde ociosa, inmerso en una plataforma, o red social visual muy conocida, descubrí su obra. Y claro, una imagen me llevó a otra, y esta a su vez a otra… y así infinitamente. Y digo infinitamente porque puedes pasar horas y horas descubriendo nuevos contenidos.

     Tal fue mi impacto, y el gusto por su obra, que he decidido hacerle un hueco muy gustosamente en nuestro pequeño rincón de “el Menú Cultural”.

     Os presentamos a Mark Ryden, conocido también como el padre del “Surrealismo Pop o del Lowbrow Art (Arte sin pretensiones intelectuales)”.

   

Aurora. © Mark Ryden (2016)

 

     Este movimiento artístico nació en California a finales de los años 70 e inicios de los 80; influenciado por los dibujos animados clásicos, las comedias de televisión de los años 60, el punk, el pulp art, el soft porn, los cómics, la ciencia ficción, la música rock psicodélica, el terror de clase «B», el anime japonés y el grafiti, fue considerado como un arte urbano y popular, cargado de ironía, alejado por completo de las reglas y cánones clásicos establecidos por la academia del arte. De ahí que se le conozca como «Lowbrow», refiriéndose directamente a un «arte bajo», a un «arte de mal gusto», debido a su estilo grotesco, irreverente y, algunas veces, por qué no decirlo, hasta desagradable.

     No fue hasta los años 90, gracias al auge del movimiento underground, de la mano de Kurt Cobain, cantante, guitarrista y principal compositor de la banda grunge Nirvana, cuando este tipo de obras empezaron a tomar cierta relevancia y valor que hasta entonces no tenían. Aquí tuvo lugar el primer y gran punto de inflexión de este tipo de arte: se intenta romper con la estética que hasta entonces era más descuidada, más negra y cruda, para dar paso a nuevas técnicas basadas en la pintura clásica y en la búsqueda de la belleza estética. Claro está, sin dejar atrás, o a un lado, las raíces que en su día lo vieron nacer.

     Eso mismo recoge las esculturas y pinturas de Mark Ryden, una especie de mezcolanza e inocencia infantil, mezcladas con ciertos toques de perversión, que atrapan al espectador hacia un mundo ciertamente alocado, pero maravilloso. Su trabajo es simplemente hermoso y especialmente insinuante. En su mundo los personajes femeninos se codean con figuras extrañas y misteriosas, compartiendo espacios con divertidas abejas, conejos y otra clase, parece ser que de animalitos, que no sabemos muy bien cuál sería su significado. En cierta ocasión le preguntaron cuál era el mensaje que quería dar con esos personajes, a lo que él respondió:

 

«Creo que descifrar tiene el peligro de hacerlo desaparecer y que una vez que lo descubres, lo matas. Por eso no le digo a nadie lo que estos signos representan, porque es importante que la pintura conserve el misterio. Si se descifra por completo, pierde vida»

 

Piano man. © Mark Ryden (2010)

     

     Los marcos de madera ornamentados, que él mismo diseña y elabora minuciosamente para acoger sus obras, le dan a sus pinturas una exuberancia y una altivez barroca que hace que destaque aún más si cabe. Son los teloneros que nos encontramos antes de apreciar la obra en su totalidad. Estos no tendrían mucho sentido sin las pinturas, son su complemento perfecto; hacen un buen tándem. En algunas ocasiones son incluso más grandes que la propia obra en sí, y con un sinfín de detalles, similares a los que nos tiene acostumbrados en sus pinturas.

La tienda de carne (2011) Óleo sobre lienzo con marco de madera tallada. © Mark Ryden

     

     Sus protagonistas, casi siempre femeninas, se muestran con grandes y expresivos ojos y, en muchas ocasiones, con mirada infinitamente triste. Pero lo que le hace susceptible de incluirlo en nuestro Menú Cultural es la delicada relación que tiene con la carne. Sí, sí, como os contamos. Esta es el elemento principal o protagonista en muchas de sus obras.

Rosies tea party (2016). © Mark Ryden

 

 

Balloon boy. © Mark Ryden

 

Butcher Bunny. © Mark Ryden

 

En una entrevista que le hicieron en septiembre del año 2013, le preguntaron sobre este tema:

 

  • Juan-Darío Gómez (Periodista):Como buen amante de la carne que soy, me gustaría comenzar esta entrevista hablando de ella. En muchos de tus cuadros la carne ocupa un lugar imprescindible y siempre bajo contextos bien puntuales y precisos. ¿Por qué te interesa tanto crear situaciones e historias en torno a la carne? “

 

  • Mark Ryden: “Por una sola y simple razón… Nosotros somos espíritus y la “Carne” es lo único que nos permite existir físicamente aquí en este mundo. Consumimos “carne” como alimento, sin pensar jamás en el animal del que esta misma procede. Siempre me ha parecido curioso el hecho de que antes de comerla damos las gracias a Dios y no al animal que dio su vida para transformarse en nuestro alimento. Creo que hay una desconexión total entre la carne como alimento y la carne como vida. Y supongo que es esta misma contradicción la que me lleva a pintarla reiteradas veces. Suelo sorprender a muchas personas cuando digo que no soy vegetariano…”.

 

  • Juan-Darío Gómez (Periodista): “¿Te parece moralmente malo comer carne? “

 

  • Mark Ryden: ¡En absoluto! Lo que yo hago personalmente es tratar de mantenerme al tanto de lo que estoy comiendo y de su procedencia. Sólo compro carne allí donde se respeta la conservación del medio y del entorno natural, con la sola esperanza de que el animal al que estoy comiendo haya tenido una vida feliz. Que quede claro que no trato de predicar ninguna postura moral en mi trabajo. Sólo creo que fuéramos más conscientes de nuestra interconexión con el mundo natural que nos rodea, todos seríamos mucho más felices.

   

     Curiosa reflexión a la que no hay nada más que añadir. Aquí os dejamos algunas obras más donde la carne es prácticamente la protagonista.

Porcelain Angel of Meat. © Mark Ryden

 

Incarnation (2009). © Mark Ryden

 

Meat Dancer (2011). © Mark Ryden

 

The meat train (2000). © Mark Ryden

   

     Y… viendo esta escultura cubierta por un vestido elaborado con distintas piezas de carne, ¿os recuerda a alguien?

Vestido de carne de porcelana (© Mark Ryden)

 

Detalle de vestido de carne de porcelana (©Mark Ryden)

 

Vídeo de cómo trabaja en la escultura (©Mark Ryden)

 

Lady Gaga con vestido de carne en la Gala de Premios MTV Awards año 2010

 

Lady Gaga con vestido de carne en la Gala de Premios MTV Awards año 2010

     

    En los MTV Video Music Awards, en el año 2010, la cantante estadounidense Lady Gaga llevaba como indumentaria un vestido hecho con auténtica carne de ternera, que hoy en día ya es conocido popularmente como «el vestido de carne», diseñado por Franc Fernández y estilizado por Nicola Formichetti. Estos, mientras lo iban diseñando, lo guardaban en frigoríficos para evitar que se estropeara. Fue muy criticado por los grupos animalistas y nombrado por la revista Time como una declaración de moda superior en 2010.

     La prensa especuló sobre la originalidad de la idea del vestido de carne, con comparaciones hechas a imágenes similares encontradas en el arte contemporáneo y la cultura popular. Incluso se exhibió en el año 2011 en el Salón de la Fama del Rock and Roll después de ser conservado por taxidermistas profesionales. Después de la entrega de premios, Lady Gaga explicó que el vestido era una declaración sobre la necesidad de luchar por lo que uno cree, y destacó su disgusto por la política de no preguntar, no decir del ejército de los EE. UU. No lo llevó más de cinco horas puesto y llegó a decir que el olor dulce que desprendía la carne era fenomenal.

     Aunque no fue ella la primera persona en ponerse un traje de carne, ni sus diseñadores en hacerlo. La artista canadiense nacida en Praga, Jana Sterbak, ya lo hizo en el año 1987, y lucía así…

Jana Sterbak, Vanitas. Flesh dress for an Albino Anorectic, 1987 (© Jana Sterbak)

 

     Esta quizás sea la obra más reconocida de la artista. Para su elaboración, fueron necesarios unas 50 libras de filetes crudos. Jana Sterback toma el cuerpo humano como punto de partida en la mayoría de sus obras. Nuestro cuerpo, como tal, constituye nuestra propia existencia, nuestra única realidad y hace posible que nos reconozcamos a nosotros mismos y la relación que existe entre este y el mundo en el que vivimos. Los materiales que utiliza, en este caso la carne, sugiere unas relaciones íntimas con el cuerpo humano. Es un icono de la vulnerabilidad de la carne y nos recuerda constantemente que estamos sometidos a un proceso ineludible de envejecimiento y degeneración.

Vídeo de la elaboración del traje de Jana Sterback

Then Making of Jana Sterbak: Vanitas: Flesh Dress for an Albino Anorectic. Louisiana Museum of Modern Art, DK. 1993. 25 min. English/Danish.format 4:3. Video Production: TVF.©TVF 1993/2011.

     

     Volviendo al arte del protagonista que hoy ocupa nuestro Menú Cultural, Mark Ryden, os contaremos una curiosidad más. Este artista se graduó en 1987 en el Art Center College of Design de Pasadena y dedicó su producción inicial al diseño comercial. En esta época, Ryden realizó dibujos para varias portadas de discos, por ejemplo para Red Hot Chili Peppers (On Hot Minute) o Aerosmith (Love in an Elevator), “The Gay Nineties”, Their Sympathetic Majesties Request (A Decade Of Obscurity And Obsolescence), además de “Dangerous” de Michael Jackson. Esta última es un pase vip a la magia y el misterio del mundo Dangerous, que tardó seis meses en terminar. En ella se resume toda la vida del propio Michael Jackson hasta el año 1991 (su chimpancé Bubbles, la rata Ben, referencias a sus anteriores discos…) pero también tiene un hueco para la numerología y para pintores históricos como El Bosco. Como podemos ver, lleva décadas diseñando y pintando las portadas de muchos discos que han dejado poso en nuestra historia musical reciente y que presagiaron, de alguna manera, a lo que se dedicaría tiempo después.

 

Portada delantera del disco de Red Hot Chili Peppers: «On Hot Minute» (1995). Dibujada por Mark Ryden.

 

Portada trasera del disco de Red Hot Chili Peppers: «On Hot Minute» (1995). Dibujada por Mark Ryden.

 

Portada delantera del disco de Aerosmith: «Love in an Elevator» (1989). Dibujada por Mark Ryden.

 

Portada delantera del disco: “The Gay Nineties” (2015). LP. Vinilo rojo. Dibujada por Mark Ryden.

 

Portada delantera del disco de Their Sympathetic Majesties Request: «A Decade Of Obscurity And Obsolescence» (1998). Dibujada por Mark Ryden.

 

Portada delantera del disco de Their Sympathetic Majesties Request Volume 2 (2003). Dibujada por Mark Ryden.

 

Portada delantera del disco de MIchael Jackson: «Dangerous» (1991). Dibujada por Mark Ryden.

 

 

“Creo en dejar que la imaginación prospere en mi arte. No le temo a la nostalgia ni al sentimiento. Valoro el tomarse tiempo para hacer que una pintura sea “bonita”. Quiero darles vida”

 

 

 

Mark Ryden

 

Bibliografía:

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