Dificultad: 3,  Postres y dulces

Tarta clásica de galletas con natillas y chocolate

© El Platillo Comilón
 

INGREDIENTES:

  • Galletas tostadas con forma rectangular (unas 70 unidades aproximadamente).
  • 500 ml de leche infusionada con canela en rama, piel de limón, piel de naranja, un trozo de vainilla o, en su defecto, esencia, una cucharadita de canela molida y 3-4 cucharadas de azúcar. En el caso de esta tarta podemos añadirle un chorrito de licor si nos gusta (opcional): ron, crema de orujo, coñac, brandy…
  • 200 gr. de natillas, al ser posible, caseras.
  • Una tableta de 200 gr. de chocolate con leche para fundir.
  • 2-3 onzas pequeñas de chocolate negro para fundir con un porcentaje de cacao del 50% (30 gr. aproximadamente).

*NOTA: la dificultad de la receta reside, no solo en su elaboración en sí, sino también en la de las natillas caseras.

 

ELABORACIÓN:

     No se sabe cuál es el origen de este delicioso postre, pero… ¡bendita la hora en la que llegó a nuestras mesas! A pesar de ser una de las recetas de tartas más sencillas que hay, su combinación de ingredientes nos sigue sorprendiendo gratamente. Tanto es así que, para su elaboración, existen infinidad de versiones: con natillas, con chocolate negro, con licor, con chocolate blanco, con ralladura de coco, etc.

     Su fama quizás resida en la utilización de tan pocos ingredientes y en la sencillez a la hora de su elaboración, pero el caso es que, a pesar de eso, no ha sido desplazada por aquellas tartas decoradas con fondant, que dan pena incluso comerlas por la decoración tan ostentosa que presentan.

     En nuestro caso os vamos a presentar una receta con la que queda muy, pero que muy sabrosa, y con la que no podrás parar de hacer, y lo que es peor… de comer. ¿Acompañamos al Sr. Comilón a la cocina para ver cómo la hace? El secreto de esta tarta reside en el sabor que aportemos a las galletas con el medio líquido en el que las mojemos. Para ello haremos una rica leche infusionada. Para ver cómo la hacemos, pincha AQUÍ o en la imagen.

     La dejaremos enfriar a temperatura ambiente. En el caso de esta tarta podemos añadir a la leche, si nos gusta, un chorrito de licor (opcional) ya sea de ron, crema de orujo, coñac, brandy… Claro, que si la hacemos para que la coman niños, pues no.

     Las galletas con las que la vamos a hacer serán tostadas con forma rectangular.  Pasamos una a una por la leche infusionada hasta que queden bien empapadas, pero sin que se rompan, y las colocamos sobre la superficie de una fuente grande de cocina, al ser posible, también con forma rectangular. Ponemos una al lado de la otra hasta cubrir la base de la fuente y formar una capa.

     En un cazo de cocina a fuego bajo ponemos una tableta de unos 200 gramos de chocolate con leche para fundir, junto con 2-3 onzas pequeñas de chocolate negro con un porcentaje de cacao del 50% (30 gramos aproximadamente), también para fundir. No las meteremos así tal cual, sino que la partiremos en trocitos y nos ayudaremos de una cuchara para mezclar bien y facilitar su fundición.

    Debemos prestar especial atención en este paso para evitar que el chocolate se agarre al fondo del cazo y se queme. Podemos retirarlo del fuego de vez en cuando a medida que lo removemos.

     Si vemos que nos queda muy espeso, podemos añadirle un poquito de la leche infusionada que tenemos para empapar las galletas. A continuación, cubrimos de manera superficial la primera capa de galletas con el chocolate resultante y, sobre ella, a su vez, ponemos una nueva de galletas hasta cubrir. Pero la sorpresa viene, en este caso, al cubrirla de natillas, al ser posible, caseras porque le dan un sabor y le aportan una textura deliciosa. Para ver cómo se hacen, pincha AQUÍ o en la imagen.

     Si en ese momento no disponemos de los ingredientes necesarios para hacerlas, o simplemente hacemos pereza, podemos sustituirlas por las que venden. Pero ya os decimos que el resultado es completamente distinto.

     Cubrimos de nuevo con galletas y vuelta a empezar. Así, haremos tantas capas como de grande y alta queramos la tarta, teniendo en cuenta, eso sí, que, tanto la última de las capas de galletas, como los bordes externos, lo cubriremos por completo de chocolate. Tapamos y metemos en el frigorífico aproximadamente unas dos horas.

     Para servir podemos hacerlo así, tal cual está, o podemos adornarla con nata, trozos de frutas, frutos secos picados o rallados… ¡con lo que sea está deliciosa!

    Esperamos vuestros comentarios al respecto porque seguro que la haréis más de una vez.

 

 

 

 

 

 

 

 

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