Cremas y sopas,  Dificultad: 2,  Verduras y hortalizas

Sopa picante de tomate y repollo

© El Platillo Comilón

 

INGREDIENTES: (para 4 personas)

  • Un repollo mediano o pequeño
  • Un puerro
  • Una cebolla
  • 3 zanahorias
  • Una cucharada y media de concentrado de tomate
  • 5-6 tomates de conserva pelados y enteros
  • 2 dientes de ajo
  • 2 litros de caldo de verduras
  • Una cucharada y media de orégano molido
  • Media cucharada de pimienta molida
  • Una cayena (o más según gustos)
  • Aceite de oliva
  • Sal

 

 

ELABORACIÓN:

     La sopa que os presentamos hoy, además de sana, es muy sabrosa, y con el toque justo de picante que nos aporta la cayena… ¡Mmmmm, queda deliciosa!

 

     Como bien reza el dicho…

“Siete virtudes tiene la sopa:

es económica,

el hambre quita,

sed da poca,

hace dormir,

digerir,

nunca enfada y

pone la cara colorada”.

 

     Lo primero que haremos será preparar el repollo. Podemos utilizar uno de tamaño mediano e incluso pequeño, porque, cuanta más cantidad añadamos a nuestra sopa, más espesa quedará y ese no es nuestro fin. Lavamos el repollo bajo el agua del grifo, retirando aquellas hojas que tengan mal aspecto y lo partimos por la mitad sobre una tabla adecuada para tal fin. Cada mitad obtenida la partimos, a su vez, también por la mitad, obteniendo así 4 cuartos. Retiramos el núcleo o parte dura del mismo y, a continuación, realizamos cortes longitudinales para obtener tiras largas. Reservamos.

 

 

     Ponemos un chorrito de aceite de oliva en una cacerola de gran tamaño y sofreímos una cebolla, un puerro, 3 zanahorias y 2 dientes de ajo, todo ello cortado en trozos pequeños, salvo los últimos, que los machacaremos con ayuda de un machaca ajos para que los trozos queden minúsculos.

 

 

Para saber cómo limpiamos un puerro, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.

 

 

     Cuando todo adquiera un tono dorado, bajamos el fuego y añadimos unos 5 o 6 tomates de conserva pelados y enteros removiendo sin parar, e incluso machacándolos con cuidado para deshacerlos poco a poco. Tened cuidado al utilizar este tipo de tomates porque suelen tener la parte dura por la que crecen adheridos a la mata; si es así, la retiramos. Añadimos una cucharada y media de orégano molido, media de pimienta negra, al ser posible, recién molida y una cayena desmenuzada (si nos gusta muy picante, añadimos más; esto depende del gusto de los comensales). Sofreímos a fuego medio-bajo durante 15 minutos aproximadamente y, a continuación, añadimos unos 2 litros de caldo de verduras.

 

Para saber cómo preparar un buen caldo o fondo de cocina, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.

 

     Incorporamos una cucharada y media de concentrado de tomate, salamos y llevamos a ebullición. Es en este momento cuando añadimos las tiras de repollo que habíamos cortado y reservado con anterioridad. Al incorporarlas al caldo seguro que la cocción se detiene hasta pasados unos minutos. Desde que empiece de nuevo a hervir, dejamos cocer entre 7 y 10 minutos. En este tiempo el repollo está en su punto óptimo, pero si nos gusta más blando, lo dejaremos algo más de tiempo. Si está cortado en trozos muy grandes, el tiempo de cocción se verá incrementado hasta casi los 20 minutos.

     Servimos caliente y… ¡listo para comer y disfrutar de esta deliciosa sopa!

 

 

 

 

 

 

 

 

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