Menú Cultural

Historia y origen de la mantequilla de cacahuete

© El Platillo Comilón

 

     ¡Quién no ha visto alguna vez en una película americana alguien haciéndose un sándwich con mantequilla o crema de cacahuete! Son muchas las recetas de las que este alimento forma parte, siendo, por excelencia, uno de los alimentos culturalmente más consumidos de América. Tal es así, que tiene un día mundial propio en el calendario: el 1 de marzo; Estados Unidos celebra su propio día Nacional de la Mantequilla de Cacahuete el 24 de enero. Pero… ¿sabemos de dónde procede? La historia que hay detrás de este producto os la revelamos en este Menú Cultural

     La planta del cacahuete es originaria de Centroamérica, donde crece incluso de forma silvestre. Las primeras dataciones sobre su consumo se sitúan en tiempos de los Mayas Aztecas e Incas, quienes elaboraron por primera vez una pasta o especie de puré de cacahuetes tostados similar, que no igual, a la que conocemos en la actualidad. Esto sorprendió gratamente a los colonizadores y conquistadores españoles de aquellas tierras cuando lo probaron por primera vez. De ahí, se extendió a África, Asia, Australia, y Europa, y de vuelta, lo hizo por Norteamérica.

 

 

     El cacahuete procede de la planta Arachis hipogea, perteneciente a la familia de las leguminosas, al igual que los garbanzos, guisantes, lentejas… de ahí que no sea considerado como un fruto seco, sino como una legumbre. Es más, el cacahuete en sí, es la semilla comestible de dicha planta que crece bajo tierra. Su época de siembra es a finales de primavera y se recolecta a finales de otoño.

 

 

 

 

     La primera vez que se cultivaron cacahuetes en Estados Unidos, se hizo a principios del siglo XIX en el estado de Virginia, pero su uso se destinaba como alimento para el ganado, entre otras cosas sin interés culinario. Su producción fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un cultivo esencial.

     Durante la guerra civil americana (1861-1865), se sabe que fueron muchos los soldados confederados los que comían cacahuetes molidos, a modo de gachas, para aumentar su rendimiento y su aporte proteico y calórico en tan duras condiciones. Pero no era exactamente mantequilla de cacahuete; era “otra cosa”.

 

 

     No fue hasta el año 1884, cuando el canadiense Marcellus Gilmore Edson, de Montreal, patentó el método de producción de la mantequilla de cacahuete, incluyendo su proceso de fabricación y la maquinaria utilizada para ello. Su elaboración se basaba en tostar o asar el producto mediante la utilización de varias superficies planas y calientes. A la mezcla obtenida le acabó agregando cierta cantidad de azúcar para que su consistencia fuese más espesa y mejorara su sabor.

     Gracias a George A. Bayle Jr., a partir del año 1890, la crema de cacahuete empezó a venderse como una crema o pasta molida a modo de suplemento alimenticio para personas sin dentadura.

 

 

 

 

 

 

     En 1895 el Doctor John Harvey Kellogg, el creador de los mundialmente conocidos cereales Kellogg’s, junto con su hermano Will Keith Kellogg, patentaron un proceso para crear manteca o mantequilla de cacahuete a partir de cacahuetes crudos vaporizados en lugar de tostados.

 

 

 

 

 

    Pero no fue hasta el 29 de mayo del año 1899, cuando el australiano Edward Halsey presentó la “mantequilla de cacahuete” (peanut butter) en el Sanatorium Health Food Company, poniéndola a la venta días después. Su producto fue ampliamente promocionado en la Feria Universal de Saint Louis (Louisiana Purchase Exposition) de 1904, conocida por lanzar al mundo, no solo este producto, sino muchos otros productos de alimentación innovadores para la época como el barquillo de galleta para los helados, el perrito caliente, la hamburguesa, el té helado, el algodón de azúcar…

     Gracias a la expansión de dicho producto, fue necesaria la invención de maquinaria industrial destinada a su plantación, cultivo y recogida, así como también al pelado y a la limpieza de los granos.

 

     Hoy en día son muchas las empresas que se dedican a la producción y venta a nivel mundial de esta mantequilla, siendo uno de los productos más consumidos en países como Estados Unidos, China, Canadá o la India. Pero de él se obtienen más cosas, como el aceite de cacahuete o la elaboración de un sucedáneo del café; su cáscara también se reutiliza como combustible ecológico para calderas, aunque, cuando se quema, desprende mucha cantidad de humo y ceniza; como sustrato para aves de corral; como medio de cultivo para ciertos hongos o para mezclarlo con el alimento que se le da al ganado, sobre todo porcino.

 

 

     Para ver la receta de esta deliciosa mantequilla o crema casera de cacahuete (‘peanut butter’), pincha AQUÍ o en la imagen.

 

 

 

 

 

 

 

 

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