Cremas y sopas,  Dificultad: 1,  Legumbres

Mantequilla o crema casera de cacahuete (‘peanut butter’)

© El Platillo Comilón

 

INGREDIENTES:

  • 400 g de cacahuetes sin cáscara
  • Una cucharada de aceite de girasol (opcional)
  • Media cucharada de azúcar
  • Una pizca de sal

 

 

 

ELABORACIÓN:

     La mantequilla de cacahuete la podemos encuadrar en el grupo de alimentos de origen vegetal que más cantidad de proteínas posee, a parte de ser también una fuente rica de Vitamina E, Potasio, Zinc y ácido graso Omega 3. De ahí que sea considerada como uno de los alimentos estrella dentro de la dieta vegana. Eso sí, al elaborarla en nuestra propia cocina, nos ahorraremos el consumo de grandes cantidades de azúcar y sal añadidas en su composición industrial. ¿Conoces cuál es su origen y la historia que hay tras él? Te recomendamos que entres en este Menú Cultural para saber más.

     Podemos utilizarla tanto en elaboraciones saladas como dulces, aportando un sabor y textura espectacular. ¿Acompañamos al Sr. Comilón para ver cómo la hace? ¡Vamos a su cocina!

 

     Para elaborar una rica mantequilla o crema de cacahuete necesitamos que el producto sea de buena calidad. Debemos comprar los cacahuetes, al ser posible, crudos y sin pelar. ¡Cuidado!, ¡que no estén rancios!, porque pueden echar a perder nuestro resultado final. Pelamos unos 400 gramos de cacahuetes, y cuando decimos ‘pelamos’, nos referimos no solo a retirar las cáscaras que los contienen, sino también la pielecilla de color rojizo-amarronado que los recubre.

 

 

    Extendemos los cacahuetes pelados sobre una bandeja de horno cubierta de papel para tal fin, y los introducimos a 180 º C durante 10-15 minutos aproximadamente o hasta que estén tostados, no quemados. Podemos impregnarles de aceite de girasol para facilitar aun más el tostado.

 

 

      Sacamos del horno y los dejamos enfriar por completo; los metemos en un vaso alto y estrecho, como los que traen las batidoras eléctricas de complemento, y trituramos sin parar durante 5-10 minutos aproximadamente. Al principio lo haremos despacio y, a medida que los cacahuetes se van machacando, aumentamos la velocidad. Debemos conseguir obtener una masa lo más homogénea posible.

 

 

     Para acentuar aun más el sabor final, podemos añadir media cucharada de azúcar y una pizca de sal al gusto. Si queremos que la mantequilla o crema sea mucho más cremosa, podemos añadir unas gotas más de aceite de girasol, pero con cuidado de no pasarnos. Batimos de nuevo y… listo para utilizar en cualquier elaboración. ¡Seguro que la hacéis más de una vez!

 

 

NOTA:

    • Podemos conservar nuestra mantequilla de cacahuete en un frasco de cristal, debidamente esterilizado, en el frigorífico.
  •  
    • Si no encontramos cacahuetes al natural, sin pelar, podemos utilizar aquellos que venden en pequeñas porciones en bolsas, completamente pelados y sin tostar.

 

 

 

 

 

 

 

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