Dificultad: 2,  Pescados

Cazuela de merluza en salsa de tomate con un toque de coñac y alcaparras

© El Platillo Comilón

 

INGREDIENTES: (para 4 personas)

  • 500 g de merluza cortada en rodajas
  • Un bote de tomate natural triturado de 400 g
  • Una cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Una o dos cayenas enteras (según gustos)
  • Media copa de coñac
  • Un puñado de alcaparras
  • Pimienta negra de Jamaica recién molida
  • Sal
  • Aceite de oliva

 

* Para el rebozado:

  • 1-2 huevos
  • Harina
  • Pimienta negra de Jamaica recién molida
  • Sal

 

 

ELABORACIÓN:

     El producto principal para elaborar esta deliciosa cazuela de merluza en salsa de tomate con un toque de coñac y alcaparras, evidentemente, es la merluza.

     Este es un pescado blanco muy poco graso, falto de proteínas, pero muy rico en hidratos. No es un pescado que se caracterice por su elevado aporte vitamínico, pero es uno de más consumidos gracias a que lo podemos encontrar en la pescadería en cualquier época del año, independientemente de la temporada alta del mismo (del mes de abril a julio). Tiene muy pocas espinas, es muy sabroso y se presta a ser cocinado en una gran variedad de platos. Existen muchas especies de merluzas, entre las que cabe destacar la chilena, la argentina, la senegalesa, etc.

 

 

    La podemos comprar entera y limpiarla nosotros mismos en casa, o bien le podemos decir al pescadero que nos la limpie y corte en rodajas de unos dos dedos de grosor. Si vamos al supermercado y nos pasamos por la sección de congelados, también la podremos encontrar ultracongelada cortada en filetes, lomos o rodajas. Con unos 500 gramos aproximadamente para 4 personas, es más que suficiente. ¡Pongámonos manos a la obra!

     Lavamos la merluza bajo el agua del grifo y dejamos escurrir. Para eliminar toda el agua que tiene podemos incluso secarla con ayuda de papel de cocina. Cuanto más escurrida esté, mejor nos saldrá el rebozado. Salpimentamos con pimienta negra de Jamaica, al ser posible, recién molida y sal. Si no encontramos este tipo de pimienta, o no tenemos en ese momento, podremos sustituirla por la pimienta negra molida de siempre.

 

 

     En un plato batimos uno o dos huevos y en otro ponemos harina de trigo. Cogemos cada una de las rodajas de merluza ya salpimentadas y la pasamos primero por la harina, quitando el exceso, y después por el huevo.

 

 

     Freímos en una sartén con un dedo o dos de aceite de oliva a fuego medio. Cuando todas las rodajas de merluza presenten un aspecto dorado por ambos lados, las sacamos a un plato y reservamos. A la hora de freírlas, debemos tener cuidado de no quemarlas demasiado, evitando, a la vez, que se desmoronen al darlas la vuelta.

 

 

     En la misma sartén, esta vez con un chorrito de aceite de oliva, pochamos 2 dientes de ajo pelados y cortados en láminas finas junto con una cebolla muy troceada.

 

 

     Cuando adquiera una tonalidad dorada, añadimos un bote de tomate natural triturado de 400 gramos y salpimentamos de nuevo con pimienta negra de Jamaica recién molida, sal y una o dos cayenas desmenuzadas. La cantidad de esta última dependerá de nuestro gusto por el picante. Removemos y añadimos media copa de coñac. Mezclamos todo bien y dejamos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, durante unos 15 minutos.

    Pasado este tiempo, añadimos un puñado de alcaparras seguido de las rodajas de merluza rebozadas y fritas que habíamos reservado. Dejamos que estas se empapen bien de la salsa de tomate durante unos minutos por ambos lados y… ¡listo para servir!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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