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Tortilla de migas con panceta y chorizo

© El Platillo Comilón

 

INGREDIENTES: (para 4 personas)

 

  • Un plato grande de migas con panceta y chorizo
  • 3-4 huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal

 

* Para la elaboración de las migas

 

  • Una cabeza de ajos
  • Un pimiento rojo
  • Un pimiento verde de los grandes y gruesos
  • 2 o 3 tiras de panceta de un dedo de grosor
  • 2 chorizos
  • 1 o 2 cucharaditas de pimentón dulce (dependiendo de lo condimentados que estén los chorizos)
  • Pan candeal del día anterior o de dos días
  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Sal

 

 

ELABORACIÓN:

 

     La receta ‘tortilla de migas con panceta y chorizo’ que os presentamos hoy la incluiremos en el grupo de la conocidísima ‘cocina de aprovechamiento’ o ‘trah-cooking’. Actualmente es considerada, incluso, como una filosofía de vida que podríamos aplicar en nuestra vida diaria. Las sobras de cualquier elaboración pueden sernos muy útiles para elaborar muchas otras. Su uso se extendió, mayoritariamente, en tiempos de carestía. Cuando el hambre apremia, los sentidos se agudizan. ¡Es una pena tirar comida a la basura! Y… ¿qué mejor manera de aprovecharla que hacer una nueva receta con ella?

 

     Pues eso, pongámonos manos a la obra y acompañemos al Sr. Comilón a la cocina para ver cómo elabora esta estupenda tortilla. La base principal para su elaboración son las migas con panceta y chorizo, o como quiera que las hayamos hecho, que nos hayan sobrado de otro día. ¡No las tiréis! porque siempre podremos aprovecharlas.

 

     Para saber cómo elaborar unas ricas migas pincha AQUÍ o en la imagen.

 

 

     En un plato hondo o fuente de cocina batimos 3 o 4 huevos, añadimos las migas, removiéndolas hasta que queden bien empapadas, y rectificamos de sal si hiciese falta. Eso sí, con muchísimo cuidado a la hora de añadirla porque ya tienen suficiente de cuando se cocinaron por primera vez. Si vemos que la mezcla queda muy espesa añadimos más huevo, si ocurre lo contrario, menos.

 

 

     Ahora nos disponemos a hacer nuestra tortilla: echamos un chorrito de aceite de oliva en una sartén de tamaño apropiado, no muy grande si queremos que quede gordita, y la ponemos a fuego alto. Cuando esté lo suficientemente caliente volcamos el contenido del plato en la misma, momento en el que bajamos el fuego para que se haga despacio y no se queme o arrebate por fuera y quede sin cuajar por dentro.

 

     Cogemos el mango de la sartén y hacemos movimientos circulares para que la tortilla no se queme. Le damos la vuelta con ayuda de un plato de un tamaño superior a la circunferencia de la sartén. Ponemos el plato boca abajo sobre la sartén y con un movimiento rápido de manos damos la vuelta a la misma, quedando el plato en la parte inferior y la sartén en la superior.

 

     Ponemos de nuevo la sartén al fuego con un chorrito de aceite de oliva y repetimos. Volcamos el contenido del plato, esta vez con la parte sin hacer de la tortilla sobre la superficie de la sartén. Dejamos que cuaje.

 

     Si nos gusta la tortilla muy cuajada, podemos darla varias vueltas en la sartén hasta que se haga poco a poco, pero con cuidado de no poner el fuego muy alto para evitar que se queme. A medida que la vamos haciendo podemos pinchar con un tenedor, levemente sin romperla, para ver el estado en el que se encuentra el huevo de cuajado. Una vez cuajada a nuestro gusto, la sacamos de la sartén y la ponemos en un plato. Veréis qué tortilla tan deliciosa, eso sí, muy desconocida para mucha gente, pero que seguro será la protagonista de otras tantas veladas informales.

 

 

 

 
 
 

 
 
 
 
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