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El árbol de las 40 frutas de Sam Van Aken (tree of 40 fruit)

Árbol 75 – Universidad de Siracusa, Nueva York (© Fotografía: Sam Van Aken)

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© El Platillo Comilón

 

     Como dijimos en una ocasión, el arte lo podemos encontrar en cualquier rincón, ya sea una mesa, un plato, una exposición, un cuadro, un museo, una ciudad… pero en este caso lo hemos encontrado en un árbol frutal. Pero en él no solo podemos ver arte, sino también investigación y conservación de algunas especies. ¡Para que veáis que hasta en la botánica hay arte!

 

     ¿Y qué es el arte sin experimentación? El árbol al que nos referimos, conocido como ‘el árbol de las 40 frutas’, en inglés ‘tree of 40 fruit’, o ‘el árbol Frankenstein’, es el resultado del esfuerzo y la visión creativa de Sam Van Aken, un artista contemporáneo y profesor asociado en la Escuela de Arte de la Universidad de Siracusa, en el estado de Nueva York, EE.UU. Su forma de hacer y entender el arte va más allá de las vías tradicionales marcadas, pero, gracias a su visión multidisciplinar, ha sabido concebir un nuevo término donde confluyen varias teorías íntimamente interrelacionadas entre sí pertenecientes, por ejemplo, al campo de la botánica, la comunicación, la agricultura, la climatología, las nuevas tecnologías…

 

     Toda esta aventura experimental empezó en el año 2.008, justamente cuando Sam Van Aken adquirió un huerto de unos 3 acres de terreno (aproximadamente 1,2 ha) en la Estación experimental agrícola del estado de Nueva York (New York State Agricultural Experiment Station (NYSAES) en Geneva, condado de Ontario. Aquí empezó a desarrollar varias técnicas convencionales de injerto con brotes de más de 250 variedades de árboles frutales cultivadas en la zona, algunas de ellas, únicas en su especie. Para hacernos una idea, debe pasar un año para saber si ese injerto ha tenido éxito o no, de dos a tres para ver si da fruto y hasta ocho años para ver completo el árbol.

 

 

     Supo rodearse entonces de un equipo cualificado de agricultores y biólogos con los que trabajó mano a mano. En una entrevista concedida al diario Clarín, Sam Van Aken dijo:

 

      • «Quería que el árbol interrumpiera y transformara la cotidianidad, y también quería sorprender a la gente». «Cuando el árbol florece inesperadamente con colores diferentes y observas los distintos tipos de fruta colgadas de las ramas, no sólo cambia la forma en que lo ves, sino que cambia la forma en que se perciben las cosas en general».

 

Interpretación digital del artista de cómo se verá un árbol de 40 frutas en 10 años.

© Sam Van Aken (Ronald Feldman Fine Art)

 

     El árbol en cuestión produce 40 tipos de frutas con hueso distintas, entre las que se encuentran melocotones, almendras, ciruelas, albaricoques, nectarinas y cerezas, algunas cuyas especies son raras de ver hoy en día. La imagen anterior es una interpretación digital de cómo se verá el árbol una vez alcanzada su plena madurez. Por ahora, a día de hoy (mayo del año 2.022), todos los que ha creado son aún muy jóvenes y necesitan más tiempo para alcanzar su pleno esplendor.

 

 

     Tratándose de tantos frutos distintos, la floración natural de cada uno de ellos, que tiene lugar en primavera, es espectacular porque cada rama que lo forman presenta un color diferente que oscila entre el rosa brillante y el blanco, y del púrpura al rojo. Para entenderlo de otra manera, si fuésemos andando por la calle en invierno y nos encontráramos un árbol de esta clase, ni siquiera repararíamos en él, no nos llamaría la atención por nada en especial; pero en primavera la cosa cambia, transformándose en un árbol espectacularmente llamativo por la cantidad de flores de distintos colores que salen de sus ramas. Como podemos ver, no es una obra de arte que se haga en un día, sino que requiere de tiempo y paciencia para poder disfrutarla.

 

 

     Como decimos, todo un espectáculo de color y aroma. El proceso de maduración posterior de los mismos sucede de manera secuencial entre los meses de julio a octubre.

     Al ser todos ellos frutos casi idénticos, técnicamente englobados en el grupo de las ‘drupas’, estas dos acciones de la naturaleza, floración y maduración del fruto, ocurren casi al mismo tiempo. Se caracterizan por tener un hueso central o semilla, rodeados de un cuerpo carnoso envuelto a su vez por una fina capa exterior que los protege de las inclemencias del tiempo y de la acción de los insectos. No obstante, deben prestarse ciertos cuidados durante su crecimiento para que pequeños animales como las ardillas, los ciervos e incluso las marmotas puedan dañarlos de alguna manera. No solo se trata de una obra de arte en sí, sin más, sino que, el trasfondo de la misma, va más allá destacando la propia conservación de la naturaleza mediante el injerto de especies frutales casi olvidadas y el correspondiente abastecimiento a la población.

 

     Os dejamos un vídeo donde el propio autor, Sam Van Aken, explica su obra:

 

Vídeo en inglés con subtítulos en español en el que el propio Sam Van Aken explica su obra:

‘la creación del árbol de 40 frutas’

This Crazy Tree Grows 40 Kinds of FruitTED Ideas ©worth spreading

 

     Crear estas esculturas botánicas vivientes requiere de un estudio previo acompañado de una minuciosa elaboración de bocetos en papel como muestra la siguiente imagen:

 

Esquema realizado por Sam Van Aken sobre la planificación de los injertos

a realizar en uno de sus árboles, en este caso el número 71

 

 

Vídeo en Inglés: ‘This Crazy Tree Grows 40 Kinds of Fruit’

(‘Este árbol loco produce 40 tipos de frutas’ – YouTube 21 de Julio de 2.015)

© National Geographic

 

 

Vídeo en Inglés: ‘Syracuse professor grows 40 different fruits on one tree’

(‘El profesor de Syracuse que cultiva 40 frutas diferentes en un árbol’ – 7 de Agosto de 2.014)

© CBS News This Morning

 

     Actualmente estos árboles están repartidos por varias zonas de Estados Unidos, pasando desde Arkansas, California, Illinois o Michigan, hasta el mismísimo Nueva York, donde se encuentra sembrado el primer árbol de este tipo en el Campus de la Universidad de Siracusa (árbol que aparece en la imagen del principio de este Menú Cultural). En el estado de Maine también podemos encontrar otros seis árboles sembrados en una pequeña arboleda en Portland, al igual que en el Museo de arte Norman Rockwell en Stockbridge, Massachusetts. Podéis haceros una idea de su distribución a través del siguiente mapa:

 

Mapa de los Estados Unidos indicando la distribución de los árboles de las 40 frutas (© Sam Van Aken)

 

     Pero aquí no acaba todo, Sam Van Aken pretende elaborar un gran libro de cocina basado en recetas de libros antiguos, en algunos casos incluso centenarios, sobre la utilización de los frutos, cuyas variedades casi extintas, aparecerán en las ramas de sus árboles. En él hablará, no solo de las características de cada uno de los frutos que dará el árbol incluyendo su origen e historia, sino que también dará unas nociones básicas para poder crear nuestro propio árbol de las 40 frutas. ¿Te atreverías a hacer uno?

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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One Comment

  • Miki

    Por ahí hay gente dándole vueltas a todo, ésta idea es genial!!!

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