Receta,  Técnicas de Cocina

¿Cómo abrimos un aguacate?

© El Platillo Comilón

 

     El aguacate es un fruto muy utilizado en la cocina como verdura u hortaliza. Proviene del aguacatero, un árbol de hoja perenne que procede originariamente de las zonas tropicales y subtropicales de Centroamérica. Puede llegar a medir hasta 20 metros de altura y no da frutos antes de los cuatro o siete años de edad. Se conocen tres especies:

– Antillana: fruto de gran tamaño y poco contenido en aceite.

– Mejicana: fruto de pequeño tamaño con alto contenido en aceite.

– Guatemalteca: con características intermedias entre las dos especies anteriores.

 

     Por lo general, el aguacate tiene forma de pera y su color verde se torna, con el paso del tiempo y el avance de su maduración, en marrón oscuro, prácticamente negro. Las grasas constituyen el elemento principal de este fruto, por lo que su valor energético o calórico es muy elevado con respecto a otras frutas. Mayoritariamente es grasa monoinsaturada, como el ácido oleico, presente también en el aceite de oliva. Es rico en fibra y minerales como el magnesio y el potasio y pobre tanto de proteínas como en hidratos de carbono. Destaca su alto contenido en vitamina E, conocida por sus propiedades antioxidantes, y de otras vitaminas hidrosolubles del grupo B como la piridoxina o B6 favoreciendo el buen desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso.

     Una vez abierto podemos ver su pulpa cremosa rodeando un gran hueso redondo y de color marrón no comestible, la semilla. Hoy, desde la cocina de El Platillo Comilón os queremos mostrar de manera rápida y sencilla cómo abrir un aguacate. ¿Nos acompañas?

 

Paso 1

     Los aguacates que queramos abrir deben estar muy maduros. Para saber si lo están o no, cuando vayamos a comprarlos nos fijaremos en su color. Si este presenta una tonalidad bastante oscura, será un indicativo relevante que nos informa de que su estado de maduración es idoneo. Si al presionarlo con dedos cede ligeramente el hueso que está en su interior o notamos incluso que este se desplaza, el punto de maduración es el adecuado. Para abrirlo lo pondremos sobre una superficie lisa, como por ejemplo en un plato o en una tabla de cocina para cortar.

 

Paso 2

     Con ayuda de un cuchillo largo y bien afilado hacemos un corte en la parte media del aguacate extendiéndolo alrededor del mismo. La profundidad del corte dependerá de la profundidad a la que se encuentre el hueso del mismo.

 
 
 
 

 

     El aguacate presenta un hueso de gran tamaño en su parte central. Pues con el cuchillo haremos el corte bordeando este.

 

 

 

 

 

Paso 3

     

 

     Sujetamos el aguacate con ambas manos y hacemos un giro de muñecas. Una en sentido izquierdo y otra en sentido derecho. Veremos como ambas mitades del aguacate giran sobre el hueso central.

 

 

 

Paso 4

     

 

     Separamos las dos mitades del aguacate.

 

 

 

 

Paso 5

     

 

     Con ayuda del cuchillo pegamos un golpe seco sobre la superficie del hueso, giramos y lo sacamos. En este caso por ejemplo lo hemos hecho con ayuda de una cuchara. La hundimos sobre uno de los laterales del hueso y apalancamos ahuecando este de la pulpa del aguacate y obligándole así a que salga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Paso 6

   

     Una vez quitado el hueso, con ayuda de una cuchara sopera la metemos entre la pulpa y la cáscara del aguacate. Hacemos presión hacia el interior y veremos como la cáscara se va ahuecando y separándose de la pulpa.

 

 

 

     Todos estos pasos los haremos con todos y cada uno de los aguacates que queramos abrir. ¿Fácil verdad?

 

 

 

 

 

 
 
 
 

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