Chuletas de aguja de cerdo asadas al horno con sorpresa

INGREDIENTES: (para 4 personas)
- 8 chuletas de aguja de cerdo de un dedo de grosor aproximadamente (2 por persona).
- 8 quesitos.
- Una cebolla grande.
- Una lata de conservas de champiñón laminado bien escurrida.
- 200 – 250 g de queso parmesano rallado.
- Un huevo.
- 2 cucharadas de mahonesa casera o alioli, según gustos.
- Pimienta negra molida.
- Sal.

ELABORACIÓN:
Hoy, en la cocina de El Platillo Comilón, vamos a preparar unas deliciosas chuletas de aguja de cerdo asadas al horno con sorpresa. Con esta elaboración combinaremos la jugosidad que aporta la carne de las chuletas de cerdo junto con un cremoso de quesitos y una cubierta crujiente de queso parmesano elaborado con huevo, mahonesa casera y… algo más. Es una receta muy sencilla pero sofisticada, ideal para impresionar a nuestros invitados en una cena especial. ¿Acompañamos al Sr. Comilón y vemos de qué se trata?
El ingrediente principal en esta elaboración son las chuletas de aguja de cerdo, una de las piezas más apreciadas de este animal debido, entre otras cosas, a su sabor y jugosidad gracias a la presencia de una equilibrada combinación de carne grasa y magra. Se encuentran junto a sus costillas delanteras, próximas a la parte del cuello. Para nuestra receta necesitamos 8 chuletas en total, 2 por persona y, al ser posible, de un dedo o dedo y medio de grosor.

Precalentamos el horno a 180 º C y mientras nos disponemos a preparar las chuletas.
Sobre la bandeja del horno cubierta con papel o una fuente de cocina apta para tal fin, disponemos las chuletas bien lavadas; retiramos en el proceso cualquier resto de sangre, hebras o exceso de grasa que puedan tener y las secamos con papel absorbente de cocina. Practicamos unos cuantos cortes pequeños y superficiales en toda su superficie y salpimentamos con sal fina y pimienta negra molida. Disponemos un quesito en cada una de ellas y lo extendemos sobre la superficie como si se tratara de mantequilla untada. Los cortes que hemos practicado, aparte de favorecer el horneado de la chuleta, hacen que los ingredientes penetren en ella.
En una fuente de cocina o bol pelamos una cebolla en trocitos pequeños y finos junto con una lata de conservas de champiñón laminado bien escurrida. Salamos y removemos. Con ayuda de una cuchara disponemos un poco de ese contenido sobre cada una de las chuletas, más o menos hasta cubrir la superficie.

En la misma fuente de cocina o bol ponemos unos 200 – 250 g de queso parmesano, al ser posible, recién rallado, un huevo y dos cucharadas grandes de mahonesa casera. Podemos optar por poner salsa alioli si el toque de sabor intenso que presenta nos gusta más. En lugar del queso parmesano, podeos utilizar otro si nos gusta más. Removemos todo hasta conseguir una masa más o menos homogénea y cubrimos con ella cada una de las chuletas con una capa más o menos gruesa. Listo todo… ¿las llevamos al horno!
Las dejaremos durante 30-40 minutos entre 160-180 º C. Una vez pasado el tiempo, sacamos la bandeja, distribuimos en platos para cada uno de nuestros invitados y/o familia y… ¡a disfrutar!





