Dificultad: 4,  Postres y dulces

Pudin de torrijas de leche

© El Platillo Comilón
 
 

 

INGREDIENTES: (para 8 porciones aproximadamente)

  • 3 huevos
  • 2 tazas de leche infusionada (500 ml aproximadamente)
  • Media taza de azúcar (150 g aproximadamente)
  • 300-350 g de torrijas de leche

 

*Para la elaboración del caramelo:

  • 4 cucharadas de azúcar
  • Una cucharada y media de agua
  • 5 gotas de zumo natural de limón

 

 

ELABORACIÓN:

     Según el «Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española» el pudin, pudín o budín tiene dos significados:

    1. m. Dulce que se prepara con bizcocho o pan deshecho en leche y con azúcar y frutas secas.
    2. m. Plato que se prepara de manera semejante al pudin, pero que no es dulce.

     

     Este plato, originario de la cocina inglesa, puede ser elaborado, dependiendo de si lo queremos dulce o salado, con diversos ingredientes: pan del día anterior, bollería atrasada, frutas, arroz… etc.

     Su origen data entre los siglos XVII y XVIII y, en un principio, fue considerado como el postre de la gente menos pudiente, o sin recursos, por el hecho de que aprovecharan hasta la última miga del pan duro que les sobraba. Esto cambió con los años y el devenir de los tiempos; cuando la clase media obrera podía permitirse acceder a alimentos más costosos como la leche, frutos secos, huevos, azúcar, frutas, etc. el pudin cambió por completo. Tanto fue así, que su receta, en los orígenes, tan simple, se sofisticó hasta dar lugar a famosos postres y platos salados que conocemos hoy día: pudin de pescado, de frutos secos, de chocolate, de patata y zanahoria…

     Pero en nuestro caso lo vamos a hacer de torrijas. Como lo estáis leyendo: un pudin de torrijas. Después de llenar en Semana Santa nuestros frigoríficos de este ansiado postre típico de dicha festividad, si os sobra alguna, que en algunos casos lo dudo, haced este rico pudin. No os arrepentiréis.

 

 

    Para ello batimos en una fuente grande de cocina 3 huevos a los que añadiremos 2 tazas de leche infusionada (unos 500 mililitros aproximadamente), y media taza de azúcar (unos 150 gramos aproximadamente). Mezclamos bien todos los ingredientes.

     Para obtener una rica leche infusionada, pincha AQUÍ o en la imagen. Ahí te contamos todos los secretos para conseguirlo.

 

 

     Cogemos varias torrijas de leche (unos 300-350 gramos más o menos) y las desmenuzamos. En nuestro caso lo hemos hecho con ayuda de unas tijeras, cortándolas en trozos muy pequeños.

 

 

     Lo añadimos a la mezcla líquida, removemos hasta que el pan quede muy empapado y dejamos reposar unos minutos, tiempo suficiente para elaborar el caramelo con el que recubriremos el molde apto para horno, donde haremos el pudin.

 

 

     Para saber cómo se hace el caramelo líquido, pincha AQUÍ o en la foto.

 

 

     Una vez que tenemos el molde embadurnado de caramelo, añadimos la mezcla líquida con los trozos de torrijas que habíamos reservado. Os recomendamos usar un molde estrecho y alargado para que el pudin adquiera consistencia. Si usamos un molde muy plano apenas tendrá cuerpo y podría romperse al extraerlo.

 

 

     Metemos este molde en otro de tamaño mayor (debe quedar holgado por todos sus lados), añadimos agua y lo introducimos en la zona media del horno, precalentado previamente a unos 180ºC, con calor tanto en su parte superior como inferior, para cocinarlo al baño maría durante unos 45-50 minutos aproximadamente.

 

 

     Pasados los primeros 10-15 minutos, bajaremos la temperatura a 150ºC. Para comprobar si está en su punto hincamos un palillo de madera o un tenedor pequeño sobre su superficie y si sale completamente limpio lo sacamos.

 

 

     Dejamos enfriar a temperatura ambiente, después lo cubrimos con papel de aluminio y lo metemos en el frigorífico. Pasadas varias horas, cuando haya adquirido cierta consistencia sólida debido al enfriamiento, lo desmoldamos, con mucho cuidado de no romperlo, sobre un recipiente plano. Si vemos que está muy adherido al molde, pasamos con cuidado la punta de un cuchillo por todo el borde para desprenderlo más fácilmente. Y… ¡listo! Ya podemos disfrutar y sorprender a nuestra familia y amistades de nuestro delicioso pudin de torrijas. Seguro que lo vais a hacer más de una vez.

 

 

 

 

 

 

 

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