Arroces,  Receta

Arroz gratinado con verduras

© El Platillo Comilón

 

INGREDIENTES: (para 4 personas)

 

  • 2 tazas y media de arroz blanco (± 450 gr aproximadamente)
  • Agua
  • 2 hojas de laurel
  • Una cebolla
  • Un pimiento rojo, otro verde y amarillo de tamaño mediano
  • 3 dientes de ajo
  • 10 tomates cherry medianos (mezcla de varios tipos)
  • Queso rallado
  • Una cucharadita de pimienta negra molida
  • Aceite de oliva
  •  Sal

 

ELABORACIÓN:

 

     La receta que os presentamos hoy es muy sencilla, a la par que exquisita, siendo el ingrediente fundamental el arroz. Como bien sabemos, existen multitud de variedades de este cereal: bomba, basmati, vaporizado, aromatizado, salvaje, negro, etc., etc., pero nosotros nos hemos decantado por el arroz blanco que han utilizado nuestras madres y abuelas durante toda la vida.

     Llenamos de agua una cacerola de gran tamaño hasta un poco más de la mitad. Añadimos 2 hojas de laurel, un chorrito de aceite de oliva y la ponemos a calentar a fuego alto. Una vez que rompe a hervir, bajamos el fuego y añadimos unas 2 tazas y media de arroz blanco (± 450 gramos aproximadamente), removiendo frecuentemente para que no se adhiera al fondo de la cacerola. El grano debe estar en su punto óptimo de cocción. Es preferible dejarlo más bien algo entero y acabar su cocción en el horno. Por lo general son 20 minutos de cocción. Escurrimos el agua y dejamos reposar en una fuente apta para horno.

     En una sartén grande ponemos un chorro generoso de aceite de oliva y rehogamos una cebolla cortada en trozos finos y alargados, un pimiento rojo, otro verde y otro amarillo de tamaño mediano limpios, despepitados y cortados en trozos grandes, junto con 3 dientes de ajo pelados y laminados.

     A esto le añadimos unos 10 tomates cherry cortados por la mitad. Nosotros hemos utilizado de varios tipos: el tomate cherry que todos conocemos, de color rojo, del tamaño de una cereza y de textura crujiente, el tomate cherry amarillo y redondo, de sabor algo más dulce, y los de color negruzco o con tintes de color morado, algo más blandos al paladar y con un punto de acidez que le da un sabor buenísimo. Añadimos una cucharadita de pimienta negra molida, sal y removemos bien.

     Antes de que todos los ingredientes pierdan esa textura crujiente al paladar que adquieren al rehogar en aceite de oliva, lo añadimos al arroz. Añadimos también unos dos puñados de queso rallado, o más, según gustos. Podemos usar el queso que más nos guste: de sabor suave, cremoso, fuerte, etc.

     Removemos para integrar todo y, por último, cubrimos completamente la parte superior con gran cantidad de queso rallado.

     Metemos al horno a unos 180-200 grados centígrados y lo dejamos hasta que el queso se derrita y gratine. Veremos cómo se forma una fina costra de queso en la parte superior que nos hará la boca agua. Fácil y delicioso. Seguro que repetís más de una vez.

 
 
 
 


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