Clasificación oficial del IMC: tablas de la OMS y rangos de peso

© El Platillo Comilón

 

 

Casos de posible confusión:

 

Personas con una importante masa muscular: los deportistas de fuerza o las personas que se dedican al culturismo presentan una importante masa muscular y, por tanto, un peso elevado, ya que el músculo pesa mucho. Por lo tanto, al aplicar la fórmula el resultado es de sobrepeso u obesidad, con el consecuente falso diagnóstico. En realidad el IMC es más un indicador de corpulencia que de adiposidad o cantidad de grasa corporal.

 

 

Hombres y mujeres: en mujeres, el porcentaje medio de grasa corporal total es superior al de los hombres en relación con la talla. Esto hace que un hombre y una mujer de la misma altura y el mismo peso obtengan el mismo valor de IMC. Sin embargo, la cantidad de grasa difiere de un modo considerable.

 

 

Ancianos: la edad de la persona también puede afectar a la interpretación de los resultados obtenidos. El paso de los años implica un incremento de la grasa corporal total, por lo que este método infravalora el grado de sobrepeso u obesidad.

 

 

 

 

Bajo peso

IMC: 16 a 18,49

En este rango, el organismo puede presentar carencias nutricionales. Los síntomas o riesgos asociados incluyen:

  • Dermatológicos: caída del cabello y fragilidad en las uñas.
  • Óseos: mayor riesgo de osteoporosis y fracturas.
  • Inmunológicos: debilitamiento del sistema inmune (mayor propensión a infecciones).
  • Reproductivos: infertilidad y en mujeres, amenorrea (cese de la menstruación).

 

 

 

 

 

Peso normal (Normopeso)

IMC: 18,5 a 24,99

Se considera el rango de peso saludable. En este nivel, el riesgo de sufrir enfermedades crónicas no transmisibles es mínimo. Existe un equilibrio entre la ingesta calórica y el gasto energético, lo que favorece un funcionamiento óptimo de los sistemas metabólico y cardiovascular.

 

 

 

 

 

Sobrepeso

IMC: 25 a 29,9

En este estado, el exceso de tejido adiposo empieza a generar una carga adicional para el cuerpo. Los síntomas y complicaciones más comunes son:

  • Físicos: fatiga ante esfuerzos leves y dolor articular.
  • Circulatorios: aparición de varices y problemas de retorno venoso.
  • Hormonales: irregularidades en el ciclo menstrual e infertilidad.
  • Riesgos: aumento significativo en la probabilidad de desarrollar hipertensión o diabetes tipo 2.

 

 

 

Obesidad

La obesidad se clasifica en tres niveles según la gravedad y el riesgo médico asociado. En todos estos casos, el cuerpo presenta un estado de inflamación crónica de bajo grado.

 

Obesidad Grado I (Moderada)

IMC: 30 a 34,9

En este nivel, el riesgo de complicaciones médicas se vuelve moderado-alto. La persona suele experimentar:

  • Dificultad respiratoria: disnea (falta de aire) al realizar actividades cotidianas como subir escaleras.
  • Apnea del sueño: interrupciones de la respiración durante el descanso, lo que genera cansancio crónico.
  • Alteraciones metabólicas: resistencia a la insulina y aumento de los niveles de triglicéridos y colesterol.

 

Obesidad Grado II (Severa)

IMC: 35 a 39,9

El riesgo cardiovascular se dispara y la movilidad empieza a verse seriamente comprometida. Los síntomas incluyen:

  • Problemas osteoarticulares: dolor severo en rodillas, caderas y espalda debido a la sobrecarga mecánica.
  • Hipertensión arterial: el corazón debe trabajar mucho más para bombear sangre a todo el tejido excedente.
  • Riesgo digestivo: mayor probabilidad de desarrollar hígado graso no alcohólico y cálculos en la vesícula.

 

Obesidad Grado III (Mórbida)

IMC: 40 o superior

Se considera una situación médica crítica. El riesgo de mortalidad prematura es muy elevado y la calidad de vida se ve drásticamente reducida.

  • Insuficiencia cardiaca y vascular: riesgo extremo de infartos o accidentes cerebrovasculares (ictus).
  • Limitación funcional: dificultad extrema para el autocuidado y la movilidad básica.
  • Complicaciones crónicas: alta incidencia de diabetes tipo 2 de difícil control y ciertos tipos de cáncer asociados al tejido adiposo.

 

Indicador

También te puede interesar:

¿Qué es el IMC? Fundamentos y cálculo del Índice de Quetelet.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Es la fuente principal que define los puntos de corte del IMC. Su informe técnico sobre el estado físico y el uso e interpretación de la antropometría es el estándar global.
    • Referencia: WHO Technical Report Series, 854. ‘Physical status: the use and interpretation of anthropometry’.
  • Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Esta organización detalla específicamente las comorbilidades (enfermedades asociadas) según el grado de obesidad en población hispana.
    • Referencia: ‘Consenso SEEDO para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica’.
  • The Lancet (Global BMI Mortality Collaboration). Uno de los estudios más grandes publicados sobre la relación entre el IMC y la mortalidad. Este estudio justifica por qué el ‘normopeso’ tiene menos riesgo y cómo el riesgo aumenta en los extremos.
    • Referencia: ‘Body-mass index and all-cause mortality: individual-participant-data meta-analysis of 239 prospective studies in four continents’.
  • National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). Proporciona la base clínica para los síntomas de fatiga, apnea del sueño y riesgos cardiovasculares mencionados en los niveles de sobrepeso y obesidad.
    • Referencia: ‘Clinical Guidelines on the Identification, Evaluation, and Treatment of Overweight and Obesity in Adults’.

 

 

 

 

 

 

Si te ha gustado, ¡compártelo!
Ir al contenido
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra página de política de privacidad y de política de cookies.